domingo, 23 de enero de 2011
Presentación de Vestigios, poemario de Sandra Lorenzano, en Bellas Artes
viernes, 27 de agosto de 2010
Conduce Sandra Lorenzano ‘En busca del cuento perdido’, para fans a la escritura

El programa semanal, de media hora, se enriquece con la música elegida por Lorenzano que puede ir desde el jazz hasta las cadencias brasileñas.
Foto: Héctor García
Incentivan la lectura y el gusto por escribir
Conduce Lorenzano ‘En busca del cuento perdido’, para fans a la escritura
Ciudad de México (27 agosto 2010).- Sentada frente al micrófono, la escritora Sandra Lorenzano comienza a leer un fragmento de Las olas de Virginia Woolf, esa novela le sirve como preámbulo para hablar sobre el mar, el tema semanal elegido para que sus radioescuchas escriban un cuento.
Quienes desde junio pasado sintonizan En busca del cuento perdido, el primer taller literario en la radio que se transmite por Horizonte 107.9 FM, los lunes de 15:00 a 15:30 horas, saben que sus textos serán leídos y comentados por la narradora al aire.
"Son observaciones muy ligeras para ir dándole a la gente algunas herramientas sencillas de escritura literaria, aunque también metemos cuestiones de reglas ortográficas y acentuación, pero sobre todo, consejos de cómo cuidar repeticiones, tiempos verbales, la construcción del personaje", explicó.
Su objetivo, dice Lorenzano, no es formar escritores profesionales, sino incentivar entre el público el hábito de la lectura y el gusto por escribir.
"Todos podemos escribir, aunque no todos seamos escritores profesionales", dice. "Todos tenemos algo que contar, y la escritura es la herramienta más adecuada para conocer al mundo y a uno mismo".
Una vez al mes, un escritor invitado comparte con el público los libros y autores que los han marcado, y un consejo en tres minutos para los escritores incipientes. Ya han participado José Ramón Ruisánchez, Mauricio Molina y Ana Clavel.
La emisión del próximo lunes abrirá con un fragmento de City de Alessandro Baricco y cerrará con la lectura de un poema de Efraín Huerta.
Los cuentos, desarrollados en 15 líneas, pueden ser enviados a enbuscadelcuento@imer.com.mx. Lorenzano anticipa que los textos pronto serán subidos a internet.
El programa semanal, de media hora, se enriquece con la música elegida por Lorenzano que puede ir desde el jazz hasta las cadencias brasileñas. Además se regalan libros a través de trivias.
En busca del cuento perdido es una coproducción del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) y la Universidad del Claustro de Sor Juana, donde Lorenzano funge como vicerrectora.
http://www.reforma.com/cultura/articulo/572/1143190/
domingo, 6 de junio de 2010
5 de junio: “Le pasó al país entero”, por Sandra Lorenzano
Artículo de Sandra Lorenzano publicado en El Universal. 5 de junio de 2010
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/48606.html
Ponerle rostro a una tragedia hace que se vuelva más cercana; que se convierta en una parte de nuestra propia vida. La parte más oscura y dolorosa. La que nos asalta apenas bajamos la guardia. La que nos espera en los malos sueños. Aquella por donde asoman nuestros ausentes, nuestros miedos, nuestras angustias. Por eso, las páginas iniciales del libro de Diego Enrique Osorno, Nosotros somos los culpables. La tragedia de la Guardería ABC (Publicado por Grijalbo/Random House Mondadori con fecha de junio de 2010), son tan brutales. Porque hay cuarenta y nueve caritas que nos miran desde un pasado en que el horror no se hacía aún presente. Cuarenta y nueve rostros de los chiquitos que murieron en el incendio.
Son fotos que los padres y las madres les tomaron a sus hijos. Como las que tomamos todos. También ustedes y yo. Y ellos. Como todos. Decía Roland Barthes que en las fotografías la muerte es siempre un personaje más. Lo que fue ya no existe. Lo que es dejará de existir apenas se apriete el disparador. En el caso de las imágenes que nos sorprenden en las primeras páginas del libro de Diego Enrique Osorno, la literalidad de esta idea provoca escalofríos.
Hoy quería hablar de futbol. Se los juro. Pensaba tratar de contagiarme de la “fiebre mundialista”. Celebrar aquí el triunfo de México frente a Italia, o defender la estrategia de Diego Maradona. Lo mismo da. En este momento no tiene importancia. Ninguna. Porque es 5 de junio y se cumple un año de la tragedia de la Guardería ABC. Porque el libro que tengo en las manos, y las páginas de los periódicos, me recuerdan que aún no se ha hecho justicia, como en tantos otros casos en nuestro país. Porque el futbol es siempre parte de nuestra memoria infantil, como nos lo recuerda Luis Miguel Aguilar en su artículo más reciente, y hoy – 5 de junio - no tenemos derecho a hablar de la infancia. Ni de la nuestra, ni de la de nadie. Solamente podemos hablar – conteniendo la respiración, sintiendo dolor y furia a un tiempo – de las infancias truncas de los cuarenta y nueve niños. En la tradición judía a cada muerto joven le corresponde un árbol cortado. Nuevamente la literalidad.
Y en este bosque de pequeños árboles truncos, sólo podemos exigir que se castigue a los culpables. Estas líneas quieren ser un abrazo a las madres y padres que valientemente han emprendido la lucha por la justicia. Para decirles que estamos con ellos. Para sumar voces y más voces que se opongan al silencio del poder.
Carlos Monsiváis tiene razón, como siempre: lo de Hermosillo no le pasó a Hermosillo, le pasó al país entero. Sabemos que algunos querrán extender las redes de la amnesia sobre uno de los peores crímenes colectivos de nuestra historia reciente.
Estoy de acuerdo con lo que dice Ricardo Rocha en su prólogo, no se trata de una “tragedia” sino de un crimen. Algunos querrán extender las sombras del olvido sobre los mecanismos de corrupción e ineficiencia que llevaron a la muerte a cuarenta y nueve chiquitos. Las autoridades estatales y federales, las del Instituto Mexicano del Seguro Social (las de antes y las actuales), los funcionarios que prefirieron “hacerse de la vista gorda” ante las irregularidades de las guarderías subrogadas, los que aún no han cambiado las políticas a través de las cuales se entregan a particulares estas concesiones. “Todo se perpetró con la envoltura de la subrogación, un esquema perverso en la habilitación de las guarderías para los jodidos, es decir, los trabajadores, ellos y ellas: entre menos gasten los dueños, mayores son sus ganancias” (Ricardo Rocha en “Las madres más tristes del mundo”, prólogo a Nosotros somos los culpables) . Todos ellos tienen la obligación política, jurídica, pero sobre todo moral, de rendirle cuentas a la sociedad. ¿Por qué al presidente Calderón le cuesta tanto recibir a los padres que han conformado el Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de junio?
Los ojos de todos los habitantes de México están puestos sobre los responsables. Por lo menos hoy, 5 de junio. No esperando los resultados de los partidos de futbol, sino esperando que se haga justicia. El documento emitido por la Suprema Corte marca, como pocas veces, la línea a seguir. “El costumbrismo nacional de violar la ley hizo que el gobierno de Sonora tuviera una bodega de papelería, sin medida de seguridad alguna, junto a una guardería. Así se dio un incendio en la bodega qué llegó a la guardería. El Máximo Tribunal sigue en el dictamen poniendo al desnudo a las instituciones, nos indica que: a) no había capacidad en los hospitales, b) ambulancias, c) total desorganización en el rescate, y d) El IMSS impidió que los niños fueran trasladados a hospitales en Sacramento California, EU.”, escribió Javier Cruz Angulo en su columna de ayer , dando cuenta de algunas de las muchísimas irregularidades que provocaron las muertes. Necesitamos que las instituciones encargadas de la procuración de justicia cumplan también su papel.
Diego Enrique Osorno construye una obra con las voces de todos; un relato coral para poder transmitirnos el dolor y la angustia que nacieron aquel viernes negro. Para poder transmitirnos la desesperación y la furia. Con las voces de todos. Hoy es 5 de junio y el libro se suma a las cuarenta y nueve caritas que exigen justicia.
lunes, 1 de marzo de 2010
La vida te da sopresas, por Sandra Lorenzano

Publicado en: El Universal. Sección Letras + Artes, 27 de febrero de 2010.
“Amanecí con ganas de leer a Pavese. No sé si a ustedes les pasa esto: despertarse no sólo con antojo de café, de leche con chocolate, de cigarro o de mate amargo, sino con antojo de poesía.”
Para leer el artículo haz "click" en la imagen.
Más de Sandra Lorenzano: http://sandralorenzano.blogspot.com
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